domingo, 25 de noviembre de 2012

La psicología de un agente financiero deshonesto


http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/11/121121_psicologia_agente_de_bolsa_lp.shtml

Kweku Adoboli
Kweku Adoboli realizó una serie de transacciones en las que perdió US$2.300 millones sin autorización de su empresa.
La reciente condena a siete años de cárcel al intermediario financiero del banco suizo UBS Kweku Adoboli en Reino Unido, por un fraude estimado en US$2.300 millones, ha vuelto a poner en la palestra el rol de los actores del mundo de las finanzas y sus manejos turbios.
Antes del escándalo, el operador de bolsa de origen ghanés y educado en suelo británico era considerado una estrella en ascenso en su empresa. ¿Pero qué sucedió para que este joven exitoso de 32 años se derrumbara precipitosamente? ¿O la deshonestidad es, tarde o temprano, algo que tienta a todos los agentes de bolsa?
¿Por qué los corredores de bolsa pierden la honradez en el camino? ¿Le pasa a la mayoría o son casos aislados? ¿O es precisamente lo que los hace jugar sucio, lo mismo que los motiva a trabajar?
Antes de responder a estas preguntas debo aclarar que durante seis años trabajé en un banco de inversión. Mi trabajo no era de agente de bolsa pero sí debía interactuar con ellos a diario.
Bruno Currier fue el encargado de entrenarme en 2002, junto a otros 200 graduados, y transmitirme los conocimientos básicos de los mercados financieros.
"Un intermediario financiero es alguien que se plantea obtener beneficios a corto plazo", me dice Currier.
"El foco en el objetivo es tan potente que a veces los fines justifican los medios", añade.
"Un intermediario financiero es alguien que se plantea obtener beneficios a corto plazo. El foco en el objetivo es tan potente que a veces los fines justifican los medio"
Bruno Currier, agente de bolsa
Esto concuerda con mi propia experiencia. La autoestima de muchos agentes depende casi exclusivamente de las ganancias y las pérdidas que generan para el banco y, por ende, del bono que reciben como consecuencia.
Una transacción favorable demuestra que saben lo que hacen, y cuánto más grandes son las ganancias, queda más en evidencia todo lo que saben.
Y en cuanto a los bonos gigantescos, su importancia radica más en el estátus que en el beneficio material que le aportan al operador.
En el caso de Adoboli, él mismo negó que su motivación haya sido obtener un beneficio material personal. El agente dijo que estaba obsesionado en aumentar las ganancias, por la presión de obtener buenos resultados.
En sus declaraciones, Adoboli da a entender que sus pérdidas se debieron más a la mala suerte que a su comportamiento irresponsable.

Coeficiente intelectual vs. coeficiente emocional

Bolsa
Currier asegura que muchos corredores tienen estándares éticos elevados.
¿Pero por qué los bancos contratan a gente cuya conducta es digna de un apostador?
"Los bancos ponen el énfasis en la competencia técnica", dice Currier. En cambio, al coeficiente emocional no se le presta mucha atención, añade.
Según Currier, muchos corredores de bolsa no tienen la capacidad de comprender sus propias emociones y cómo estas afectan a los demás.
La imagen del agente como un ser agresivo, al que no le tiembla el pulso a la ahora de asumir riesgos atrae a los candidatos con estas características.
Además, son los mismos agentes los que eligen a los futuros corredores que trabajarán para ellos.
Pero, demás está decir, no todos están hechos de la misma madera y Currier quiere dejar en claro que a lo largo de su carrera se ha topado también con muchos operadores de bolsa de estándares éticos elevados.

Tres clases

Mi experiencia personal es que hay tres variedades, y cada una de ellas depende de la clase de mercado en el que trabajen.
Los más típicos son los que trabajan en los mercados más simples, más rápidos y más competitivos, como el de monedas o acciones.
Luego, están aquellos que se ocupan de opciones financieras o transacciones más complicadas.
Son los más listos, los que necesitan tener una intuición sobre los procesos matemáticos involucrados en la operación y los que, a veces, explotan cuando los cálculos les fallan.
Y, finalmente, están los que se dedican por meses a una transacción grande y que ganan millones de dólares.
Ellos también son reflexivos e inteligentes, pero sus pensamientos están dirigidos principalmente a las tácticas de negociación y la contabilidad.

Psicología masculina

Bolsa
Aunque hay mujeres, la mayoría de los operadores financieros son hombres.
Casi la totalidad de los que yo he conocido se encuentran entre las dos primeras categorías.
Y la gran mayoría son hombres. ¿Por qué? La respuesta está en la psicología masculina. Según un estudio de 2007, los agentes son más exitosos cuando tienen niveles elevados de hormonas como la adrenalina, el cortisol y la testosterona.
Estas hormonas los preparan físicamente para la batalla, haciéndolos más persistentes e interesados en asumir riesgos.
El éxito en las transacciones provoca a su vez un aumento en los niveles hormonales y, por ende, el agente se siente capaz de tomar aún más riegos.
Una de las desventajas es que el ganador se siente inquieto, y ahí es cuando muchas veces, le explica a la BBC John Coates, banquero y coautor del estudio, a muchos agentes se les va la situación de las manos.

Continuar apostando

La última pieza del rompecabezas es la trampa mental en la que se ve atrapado el agente cuando se le acumulan las pérdidas y se le acerca una fecha límite para presentar sus ganancias.
Tiene dos opciones: confesar sus pérdidas o doblar su apuesta con la esperanza de recuperar rápidamente lo que ha perdido antes de que lo descubran.
El problema para el banco es que en algún momento las pérdidas generadas por el corredor llegan a un tope. Él sabe que lo peor que le puede llegar a pasar es perder su trabajo y enfrentar cargos criminales.
Mientras tanto, el banco deberá hacerse cargo de las pérdidas.
Si el corredor opta por doblar su apuesta, puede que lo siga haciendo hasta que las sumas de dinero perdidas se vuelvan astronómicas.
Adoboli dobló su apuesta dos veces y en ambas ocasiones el mercado le jugó en contra.
Su caso me hace pensar en cuántos agentes deshonestos hay por ahí, que tienen la gran fortuna de pasar inadvertidos.

El difícil reto de dejar el poder


http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/11/121108_economia_desafios_directivos_cambio_lav.shtml

Apretón de manos
Hay un momento en la carrera de todo director ejecutivo en el que siente más terror que nadie. El día en que tiene que pasar su cargo a otra persona. De hecho, planificar ese día es una de las tareas más importantes que debe llevar a cabo.
En un mundo ideal, el traspaso de poder de un jefe a otro debería ser fluido y tener el menor impacto posible en el negocio y sus accionistas.
Pero generalmente, los acontecimientos conspiran para trastocar los planes que han sido meticulosamente preparados. Una enfermedad, el descontento de los accionistas, un "golpe de estado" en la sala de reuniones u otro tipo de factores pueden hacer que una transición que parece fácil se convierta en desafiante.
En ocasiones, tomar el relevo de un director ejecutivo también puede ser una tarea difícil.
En el gigante tecnológico Apple, su confundador, el visionario Steve Jobs, renunció en agosto de 2011 y fue reemplazado por Tim Cook. Jobs murió un par de meses después.
Pese a que se conocía su delicado estado de salud -Jobs padecía cáncer de páncreas-, su renuncia supuso una conmoción en el sector y las acciones de Apple cayeron tras conocerse la noticia. Quizás más que en cualquier otro negocio contemporáneo, la figura de Jobs estaba intrínsecamente unida a la de la compañía de la manzana.

Nuevas ideas

Brent Hoberman
Brent Hoberman opta por dejar espacio a quienes dirigen ahora la compañía que él fundó.
Planificar una transición puede ser complicado para muchos directores ejecutivos ya que, como explica Steve Tappin, que está especializado en la formación de dirección, "la decisión más complicada para la mayoría de ellos es cuándo dejar el cargo".
Pero incluso cuando un director ejecutivo es capaz de implicarse realmente en un plan de sucesión, puede existir la tentación de que busque a alguien que lleve la compañía por la misma senda del jefe saliente.
En los últimos 12 años, Joe Plumeri ha dirigido Willis, una compañía de seguros de la City de Londres. Plumeri ha tenido un fuerte impacto en el negocio e impulsó la entrada de la compañía en Bolsa en 2001 y su expansión internacional.
Dentro de poco, dejará su puesto pero permanecerá en la compañía como presidente no ejecutivo cuando Dominic Casserley le releve en enero de 2013.
Plumeri dice que las ideas nuevas pueden ayudar a rejuvenecer a la compañía: "La manera en la que has hecho las cosas puede ser excelente para este periodo pero la próxima etapa puede requerir otro tipo de persona con una visión y una mentalidad diferente", explica.
También es importante dejar que las nuevas generaciones tengan libertad de operaciones, afirma Brent Hoberman que cofundó la web de viajes Lastminute.com con Martha Lane Fox a finales de los 90 y emprendió otro tipo de negocios como la web de diseño de interiores mydeco.com.
Ahora está en la fase de transición de ser director ejecutivo de la compañía a convertirse en presidente, un cambio por el que pasará de dirigir el día a día de la compañía a tener funciones de supervisión y asesoría.
"Pese a que lo hacía en un principio, ya no voy a las reuniones de dirección porque creo que es más duro cuando estoy allí", explica Hoberman al señalar que ha optado por dar más espacio a quienes ahora dirigen la empresa.
Algunos directivos son también los fundadores de la compañía y eso puede influenciar la planificación del futuro.
La editorial online Blurb está en una fase de rápida expansión. Su fundadora y directora ejecutiva, Eileen Gittins, asegura que esto hace que crear un plan de sucesión sea una necesidad.
Si se vende la compañía o sale a Bolsa, los nuevos dueños podrían querer renovar la dirección rápidamente, asegura.

Negocio familiar

En China, hay una fuerte tradición de sucesión familiar, pero no es algo que suscriban todos los emprendedores.
Xia Hua, la fundadora de Eve, una compañía de modas con sede en Pekín, cree que su hija debe tomar sus propias decisiones.
"No creo que deba forzarla a seguir un camino predeterminado, por lo tanto, no espero que me suceda en el negocio", sostiene.
"Un buen director ejecutivo reconoce que el talento debe ser una prioridad constante "
Steve Tappin, formador de directivos
Liu Chuanzhi, que fundó el conglomerado Legend Holdings en China a principios de los 80 tampoco tiene un plan de sucesión familiar. Pero cree que es importante reproducir la cultura familiar dentro de un negocio.
"Quiero que la compañía sobreviva como una familia aunque no haya un vínculo sangüíneo", apunta.
Para él, esa es la clave de la expansión de su negocio que incluye al fabricante de computadoras Lenovo.
Consciente de que serán sus sucesores quienes saquen el negocio adelante, lleva años planificando el traspaso de poder. Para eso, cree que debe encontrar talentos y probarlos para estar segura de que sean las personas idóneas para el trabajo.
La gente con talento es vital para el futuro de la compañía, pero encontrarlos y confiar en ellos no es siempre un proceso fácil, explica Steve Tappin.
"Un buen director ejecutivo reconoce que el talento debe ser una prioridad constante y que el talento es la clave del éxito de un negocio a medio y largo plazo", concluye.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Sobre la proyección de crecimiento de los bancos latinoamericanos


http://www.biendateao.com/2012/11/crecimiento-de-bancos-latinoamericanos-esta-pasmado-para-el-2013/

Crecimiento de bancos latinoamericanos está “pasmado” para el 2013


Los bancos latinoamericanos han rebajado las expectativas de crecimiento de la región para los años 2012 y 2013 debido al deterioro económico de los países industrializados, según anunciaron hoy durante la clausura de la XLVI Asamblea Anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban).
El encuentro concluyó hoy en Lima con una declaración suscrita por los dirigentes del gremio bancario latinoamericano, que prevé una persistencia en la tendencia de crecimiento de la zona para los próximos años por “sus sólidos fundamentos macroeconómicos”.
Aunque no se precisaron porcentajes, los banqueros consideraron que ese crecimiento se dará en menor medida que en los años anteriores.
El documento también señaló que la agenda de trabajo de Felaban se enfocará en reducir el riesgo de sobre regulaciones que afecten el normal desarrollo de la industria, la inclusión financiera, la educación financiera y la inclusión de temas como la gestión del riesgo socio ambiental.
Asimismo, recomendó continuar con políticas económicas que “promuevan el funcionamiento eficiente de los mercados para otorgarles un marco de equilibrio y estabilidad económicos”.
En la clausura del encuentro bancario también se designó al presidente de la Asociación de Bancos Privados de Capitales Argentinos (Adeba) y presidente del Grupo Macro argentino, Jorge Horacio, como máximo dirigente de Felaban.
El comité directivo que lo acompañará estará integrado por el presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Robles, y el presidente de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (Ahiba), Roque Rivera, entre otros banqueros latinoamericanos.
Durante la última jornada de asamblea, que reunió a más de 1.300 banqueros, funcionarios y expertos, la Felaban dedicó hoy una mesa redonda a analizar la situación en China, cuya economía, según se vaticinó, será la principal del mundo dentro de unos 13 años.
Según los expertos, la economía china se desacelerará y tendrá una nueva dinámica, pero con muy pocas probabilidades de contraer una crisis en el futuro cercano.
La XLVI Asamblea Anual de la Felaban se celebró en Lima desde el lunes, cuando fue inaugurada por el ministro peruano de Economía, Luis Miguel Castilla, y contó con una conferencia magistral del premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa.
El presidente saliente de Felaban, Óscar Rivera, afirmó que América Latina se ha destacado con tasas de crecimiento anual del 3 % en promedio entre el 2000 y 2012, a diferencia de la grave crisis económica que afecta a los Estados Unidos y Europa.
Rivera alertó, sin embargo, que “el mundo enfrenta una de las más grandes crisis de los últimos 150 años”.
EFE

Bancos venezolanos que más aprueban tarjetas de crédito


http://www.biendateao.com/2012/11/estos-son-los-bancos-que-aprueban-mayor-monto-en-tarjetas-de-credito/

Estos son los bancos que aprueban mayor monto en tarjetas de crédito


Los bancos venezolanos han prestado Bs. 45.388 millones a través de tarjetas de crédito, de acuerdo con datos de la Superintendecia de Bancos. De ese monto, las instituciones privadas abarcan más de la mitad.
1.- Mercantil. Pasó a encabezar la lista de créditos por tarjeta de crédito después de escoltar a Banesco por varios meses. Al cierre de octubre esta entidad acumula Bs. 10.930 millones en préstamos vía plástico.
2.-Banesco. Aunque desplazado al segundo lugar de este ranking, este banco sigue con una posición fuerte en préstamos de tarjetas de crédito con un acumulado hasta octubre de Bs. 10.637 millones.
3.- Provincial. La entidad de capital español ha prestado a través del dinero plástico un total de Bs. 8.548 millones hasta octubre de este año.
4.- Venezuela. Es el único banco estatal en el top 5 de los bancos con más préstamos a tarjetas de crédito con un acumulado de Bs. 5.580 millones hasta el décimo mes del año 2012.
5.- Exterior. Este banco superó por poco a Corp Banco al cierre de octubre y se ubica como la entidad del estrato mediano con más créditos de tarjeta de crédito con Bs. 2.078 millones.

sábado, 17 de noviembre de 2012

China-EE.UU: ¿un regreso a la bipolaridad mundial?

China-EE.UU: ¿un regreso a la bipolaridad mundial?

Por Marcelo Cantelmi

Washington y Beijing estrenarán, casi en simultáneo, presidencias con una inevitable dosis de realismo. Obama y Xi Jinping tienen una agenda que es común pero también conflictiva.
Xi Zongxum fue uno de los adalides de la apertura económica china cuando, junto a Deng Xiao Ping, la vislumbraban hace casi cuatro décadas como la única solución para evitar el colapso del gigante. Eso le costó la censura de Mao Tse Tung y la cárcel. Después de 17 años de confinamiento solitario y trabajos forzados, el hombre volvió a su familia pero no pudo reconocer a sus hijos.
Entre ellos estaba el ahora casi seguro presidente del “Imperio del Centro” Xi Jinping.
La tremenda anécdota importa porque revela matices centrales del habitante de ese vértice. Xi vivió tanto la pobreza que trajo la ruina de su padre como la riqueza y privilegio que llegó cuando aquel hombre apaleado fue rehabilitado y dirigió luego el primer experimento de apertura económica en Shenzhen en 1980 .
Del otro lado del mundo, Barack Obama quizá podría identificarse en este líder que llega en un momento tan peculiar del planeta.
The New Yorker jugaba meses atrás con la idea de dos dirigentes que estuvieron del mismo modo marcados por las historias notables de sus padres aunque en muy diferentes formas. El norteamericano le escribió un libro al suyo a quien conoció apenas un mes. Y Xi, que es un “princeling”, un príncipe de la aristocracia comunista china y tenía apenas nueve años cuando comenzó la desgracia familiar, acabó con los años siendo mucho más: hijo de uno de los padres de la China moderna .
No es la única leve semejanza que se debería transitar. Después de un efímero periodo de unipolaridad tras la desaparición de la URSS, Estados Unidos vuelve a compartir el podio en un mundo que regresa a la bipolaridad.
La crisis económica de 2007/2008 aceleró el reacomodamiento de las potencias, y si China se previa antes de ese acontecimiento como una estructura imperial recién hacia mitad de siglo, esa responsabilidad se adelantó en la última década. En muy breve lapso, cuando finalice el año 2016, su economía será incluso mayor a la de EE.UU., según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico que pronosticó que ya para cuando cierre este 2012 China será superior a las economías combinadas de todos los países de la eurozona.
El tránsito que hace tiempo comenzó a andar este potente jugador de Asia implicará en esta nueva instancia una responsabilidad compleja sobre el resto del mundo. Así lo exhibió el saliente gobierno de Hu Jintao durante el colapso norteamericano en los últimos meses de la administración de George W. Bush, cuando Beijing pudo acelerar la crisis de su antiguo rival tirando a la caldera del mercado su montaña de bonos del tesoro norteamericano. No lo hizo porque la hegemonía a ese precio deja de ser una victoria para transformarse en una derrota de todos.
La comparación entre estos dos mundos descubre otros perfiles. No son estas potencias lo que eran o quizás hayan pretendido. Son gigantes, es cierto, pero pigmeos debido a la factura de las realidades que enfrentan. Obama manejará un país encerrado en sus rojos fiscales y una deuda equivalente a todo su PBI que lo obligan a una poda dramática de los presupuestos, entre ellos el de Defensa. Es el ocaso de la noción de los cañones como herramienta excluyente para fijar las prioridades de los imperios .
China, a su vez, creció cuatro veces con el gobierno de una década de Hu y del premier Wen Jiabao que con sus fórmulas del “desarrollo científico” y de la “sociedad armoniosa” impuso un giro moderado a las políticas que llegaban desde Deng. Con el primero se frenó la polución que causó un modelo que exigía crecer a cualquier precio; y con el segundo se incorporó al mercado a parte de los más de mil millones de chinos del interior del país que, a lo largo de estas décadas, asistieron como extranjeros al éxito nacional. Pero la tasa de la economía difícilmente vuelva a volar a dos dígitos como en el reciente pasado debido a que la crisis económica demolió a socios centrales de Beijing como esta Europa que chapalea en el pantano de la recesión.
Es así que los dos imperios recrean la bipolaridad con una inevitable dosis de realismo que los obligará a acordar.
Xi Jinping será quien diriga su país cuando cruce el rubicón del mayor poderío económico mundial y deba convertir al yuan en una moneda global. Aquel realismo no debe ser entendido como resultado sólo de una mirada pragmática, sino como parte esencial de la doctrina que propone la multilateralidad y el asumir al otro como es y no como debería ser , a diferencia de la visión esquemática del neoconservadurismo de la ultraderecha republicana. EE.UU. con Obama muestra que ha comprendido esa noción, aunque aun al conjunto de Occidente le cuesta advertir que los cambios en China no construyen necesariamente una Norteamérica de ojos rasgados.
“Somos sin dudas una excepcionalidad como también lo es EE.UU., pero no la misma excepcionalidad”, le dijo hace tiempo a este cronista un académico de la universidad Tsinghua en Beijing. Rechazaba así la idea de una improbable reforma que copie los estilos de administración del poder en esta parte del mundo.
Lo cierto es que Xi gobernará un país con un pueblo que expresa con centenares de huelgas y protestas diarias una demanda creciente para incidir en las políticas nacionales. Esa agitación se alimenta, además, en épocas de vacas flacas, de la furia por los incesantes escándalos de corrupción , una deformación que Hu acaba de caracterizar como el mayor peligro para la continuidad del Estado.
Ese realismo que aprende EE.UU. es quizá también el que aleteó en Wen Jiabao cuando se atrevió a plantear que así como se abrió el sistema económico también debería hacerlo el político. La palabra democracia significa muchas cosas en China, distintas a las que pueden suponerse en estas orillas , pero tiene un dato en común por la necesidad de canalizar las demandas populares antes de que se descontrolen, un riesgo que hace explosivo la caída del ingreso familiar debido a la crisis. Chinos y norteamericanos quiza se descubran en ese punto donde la necesidad debería postergar la competencia. Nada es tan sencillo, es cierto, pero tampoco nada es igual a lo que era.
Copyright Clarín, 2012.

martes, 13 de noviembre de 2012

Congresses past Recalling better days


Analects

China

THE ECONOMIST

Congresses past

Recalling better days

Nov 13th 2012, 4:35 by J.M. | BEIJING
THE wooden choreography of the Chinese Communist Party’s 18th congress, now under way in Beijing, strikes Chinese and foreign observers alike as an oddity in a country that in many other ways is changing so fast. The ritual of the week-long event, from the stodgy report delivered by the general secretary on opening day (see our report, here) to the mind-numbing repetition of identical views by the more than 2,200 delegates, has hardly changed in decades. Reuters news agency, whose reporters in Beijing are among the most numerous of any foreign media organisation, said its team in the Stalinesque Great Hall of the People heard no dissent during an entire day of group “discussions” about the state-of-the-nation address presented by the president, Hu Jintao.
Journalists can console themselves that things have been worse. In the days of Mao Zedong, party congresses took place in secret, with no news released until they were over. It was not until the 12th congress in 1982 that the party began to arrange press conferences about the proceedings, but it still did not let foreign journalists into the Great Hall of the People. At the 13th congress in 1987 the foreign media were allowed in to watch the opening and closing ceremonies for the first time. Ten years later, at the 15th congress, they were finally allowed to observe some of the delegates’ discussions. These excruciatingly dull events, however, provide almost no useful insights into the party’s workings.
As a veteran of Chinese party congresses (having covered one third of them since the party’s founding in 1921) your correspondent delights in the memory of one rare exception to the tedium. It was at the congress in 1987, a year when China was gripped by a struggle between hardliners and reformers in the party. At the end of the congress, after the newly appointed central committee had rubber-stamped the line-up of a new Politburo, journalists waited in a side room of the Great Hall of the People to meet the new leaders. In walked Zhao Ziyang, the just-confirmed general secretary, along with his four colleagues in the Politburo’s standing committee. Zhao looked triumphant. He clasped his hands together above his shoulders in what looked like a gesture of greeting, mixed with one of victory. His reformist faction had come out on top.
What followed was the most casual encounter anyone could recall between China’s most powerful men and the foreign media. Separated from them only by narrow tables, Mr Zhao walked slowly in front of the journalists with his fellow leaders, raising glasses with them and appearing relaxed and jovial as he answered unscripted questions; see the photo above. “It is my hope you can send a dispatch saying all my suits are made in China and all of them are very pretty…so as to promote the sale of Chinese garments in international markets,” Mr Zhao said (see this dispatch by the Associated Press). Not exactly side-splitting, but it was remarkable just to hear an attempt at humour by a member of the Politburo. The government’s news agency, Xinhua, engaged in a little openness of its own that day, by revealing Zhao’s age for the first time. It was said he was 68. Many had thought he was 69.
Such a freewheeling event has never been repeated. The bloody suppression of the Tiananmen Square protests in 1989 put an end to any thought of giving foreign media greater access to the leadership. After the next party congress, in 1992, journalists were kept at least a few paces away from the new leaders who walked in to meet them. Jiang Zemin, the general secretary, took only six minutes to introduce his fellow members of the Politburo’s standing committee, before walking out again. No questions were allowed. The format has been the same at all subsequent congresses. Xi Jinping, who will be named the party’s new general secretary on November 15th, is unlikely to try to emulate Zhao’s informality. A congress functionary, asked whether journalists would be allowed to put questions to the new leaders, said simply: “No”.
Another high point of the 13th congress that has never been attained at subsequent such meetings was its emphasis on the need for political reform. Mr Hu paid lip-service to the notion in his opening address last week, but most Chinese agree that political liberalisation has been in a virtual deep freeze since Tiananmen. The 13th congress marked the first time that the number of candidates for seats in the central committee exceeded the number of seats. Remarkably a hardliner who was thought to be in line for a seat in the Politburo, Deng Liqun, got so few votes that he failed to make it onto the central committee. This made him ineligible for Politburo membership. In an autobiography published in 2005, Mr Deng accused Zhao (who died that year under house arrest) of trying to persuade delegates to vote against him. Officials are well able to manipulate the outcomes of inner-party elections (see this article in Chinese in Nanfeng Chuang, a magazine, describing how it is done at lower-level party congresses). But at the time of the 13th congress, reformists believed that inner-party democracy was on the verge of a breakthrough.
Bao Tong, who served as Zhao’s secretary and was imprisoned for seven years for his role in the Tiananmen unrest, says that liberal officials close to Zhao envisaged at the time that subsequent congresses would see competitive elections introduced at increasingly high levels (see our story here).  By the time of the 16th congress in 2002 there could be multiple candidates for the post of general secretary, they thought. No such reforms have occurred. Reuters says there could be changes afoot this time, however. If Mr Xi and Mr Hu have their way, the news agency says, there could even be competitive elections for seats in the Politburo. If so this would be a step forward. Mr Bao, however, says the Zhaoists reckoned in 1987 that such elections for the Politburo could be held at the 14th congress in 1992. A quarter-century on, the party is still dithering.
(Picture credit: AFP)

América Latina en busca de autonomía

    
9/11/2012  |  Carlos Raimundi
América latina en busca de su autonomía

La experiencia de los gobiernos populares en Sudamérica da cuenta de cómo, en un incipiente escenario internacional multipolar, la intervención estatal, lejos de perjudicar la integración regional, la potencia, logrando crecientes niveles de autonomía y recuperación de soberanía. La región debe profundizar las actuales experiencias de inclusión social y multiculturalidad, de cambio de patrón distributivo y de inversión, e inclusive revisar la utilidad o no que le han deparado las instituciones liberales anglosajonas y eurocéntricas, pero en paz. 


 
 
Breve repaso del contexto mundial

Para contextualizar el presente proceso de integración sudamericana conviene hacer un previo repaso del marco internacional.

En vísperas de nuevos comicios presidenciales, los Estados Unidos conservan su liderazgo planetario en términos de su PBI, el dólar sigue siendo la principal moneda de intercambio internacional, son los primeros inversores a nivel mundial y, en términos de defensa, concentran un presupuesto superior a la suma de los presupuestos de defensa del resto de los países. Más allá de quién resulte triunfador en las elecciones del primer martes de noviembre, su vocación imperialista está intacta, lo que no es un dato menor para la realidad sudamericana.

No obstante, los últimos años deparan la aparición de nuevos actores globales, como China, que se debate entre su enfrentamiento geopolítico y comercial con los Estados Unidos, y su interdependencia financiera.

Rusia, por su parte, consolida su recuperación económica bajo las reglas del capitalismo, pero retorna a posiciones francamente contrarias a los Estados Unidos en el tablero internacional, revigorizando, así, su histórica tradición hegemónica, sostenida por su poderío militar y energético. En el marco de los Acuerdos de Shanghai que tiene rubricados con China, Rusia confronta con las posiciones de los Estados Unidos y sus aliados en el Consejo de Seguridad de la ONU, respecto de la situación de África y Medio Oriente.

Es precisamente en Oriente Medio donde los Estados Unidos no logran un predominio definitivo de la mano de sus acuerdos con Israel y Arabia Saudita. Los cambios de régimen en importantes países como Egipto y Libia no han pacificado a la región, ni se ha logrado suplantar al gobierno sirio de Bashar al-Assad, como corolario de la falsamente denominada “primavera árabe”, como si se tratara de grandes rebeliones populares democráticas, cuando en realidad constituyen un intento de desalojar a los actuales regímenes nacionalistas para apropiarse del petróleo y los gasoductos que se dirigen a Europa.

He dejado para el último tramo de este rápido repaso una referencia breve a la situación de Europa. La crisis que atraviesa el viejo continente, y que se expresa en fuertes recortes a los derechos sociales ganados en el esplendor del Estado de Bienestar, habla claramente de cómo el paroxismo inherente al capitalismo financiero, en su lógica extrema de maximización de la renta, ya no sólo hace pagar la crisis a los pueblos subdesarrollados, sino que se ensaña con las áreas más desarrolladas del globo. Esto, junto con los daños ambientales al planeta y la escasez de energía, pone al capitalismo financiero, vencedor en la década de los setenta de la disputa por el excedente económico de posguerra y el diseño de los modelos de ajuste sobrevinientes, en un punto cercano a su agotamiento histórico.

En este contexto, América del Sur aparece como la única región del planeta, tal vez asimilable a Australia, capaz de encarar una agenda positiva, dotada de cambios, que, de consolidarse, podrían adquirir el rango de estructurales, en términos de recuperación del Estado en manos de líderes y militancia de fuerte arraigo popular, y compromiso con las mayorías históricamente sumergidas del continente. En términos de políticas económicas, estas se orientan hacia una creciente autonomía financiera respecto de los organismos internacionales de crédito, un crecimiento basado en el mercado interno y la incorporación de franjas sociales históricamente empobrecidas a los distintos niveles de consumo, en el marco de una mayor integración productiva, en infraestructura y comercial.

También sobresale la posición sudamericana respecto de los daños ambientales, en rechazo a la intención del norte desarrollado de compensar económicamente la depredación ambiental que ejercen y la no reducción de sus emanaciones tóxicas. Es decir, América del Sur no ha convalidado el modelo de la depredación, ni la acumulación financiera que supone el acopio de dólares para cumplir con las compensaciones prometidas.


La decisión estratégica de la paz


Y aquí se inscribe la decisión estratégica de la paz. Otras regiones comparten con América latina la tenencia de recursos estratégicos. Tal el caso de África subecuatorial en materia de biodiversidad o de Medio Oriente en términos de petróleo. La diferencia reside en que la primera carece del necesario poder estatal para organizar a sus sociedades, que se debaten entre las empresas depredadoras de metales preciosos y las guerras intertribales, y Oriente Medio padece conflictos étnicos, religiosos y políticos, en tanto América del Sur resuelve sus conflictos en términos de autonomía política y de paz. La paz adquiere un valor no únicamente ético, sino estratégico y político, en tanto le permite priorizar la integración en defensa de sus recursos naturales, y no disipar sus divisas en guerras que sólo benefician al imperio y a quienes fabrican y comercian las armas.

Así como el desendeudamiento de la región puso en discusión el mito fundante de que quien se aparta del sistema financiero globalizado está condenado a desaparecer, así también estamos quebrantando otro mito fundador: el que dice que la integración sólo es posible a partir de la pura liberalización de los mercados. Con la actual experiencia de los gobiernos populares en Sudamérica, se demuestra que la creciente intervención estatal en los procesos económicos no sólo no perjudica la integración sino que la fortalece en términos políticos y de diversificación productiva.

Un tema pendiente es, que, a partir de la importancia de China como desafiante de los Estados Unidos, no se reproduzca con ese país la relación centro-periferia que tuvimos respecto de España, Gran Bretaña y los Estados Unidos a lo largo de los dos últimos siglos. Para ello, una integración basada en la diversificación de nuestras matrices de producción, comercialización y exportaciones, constituye un pilar para no hacer depender nuestro crecimiento sólo de los altos precios internacionales de nuestros productos primarios, de modo de no repetir nuestra condición de meros proveedores de materias primas, en una nueva edición de la división internacional del trabajo.


Unidad y autonomía para la defensa de los recursos naturales

América latina está felizmente dotada de aquellos recursos estratégicos que en el planeta resultan insuficientes: energía y combustibles tradicionales y alternativos, agua potable, biodiversidad. Pero con un extra sobre otras regiones que también los poseen: no estamos en presencia –hasta ahora– de conflictos étnicos, religiosos o sociales de tal radicalidad que distorsionen el carácter prioritario de aquellos recursos.

Para preservarnos de ello la Unasur es una herramienta fundamental, no sólo por concretar simbólicamente la aspiración bolivariana, sino por su potencial político. El Banco del Sur; el Consejo Regional de Defensa, direccionado hacia áreas estratégicas como la Amazonia (biodiversidad), la Andina (minerales), la Platina (agua dulce) y la Atlántica (petróleo); las cumbres presidenciales y, como está visto, las mediaciones personales e institucionales, constituyen pilares esenciales para la unidad y la autonomía de la región.

Desde el momento en que Unasur (incluyo el proyecto CELAC –Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe sin los Estados Unidos y Canadá–) salvaguardó a Evo Morales del golpismo, resistió la instalación de las bases militares estadounidenses y cuestiona la presencia de la Cuarta Flota, se erige como un freno a la incursión neocolonialista: ergo, la pretensión original del ex presidente Uribe, cabeza de playa de los Estados Unidos en el continente, intentó hacer todo lo posible para que las gestiones de Unasur aparecieran como un fracaso. Y no pocos actores internos de la Argentina apostaron a ello a través de sus presagios apocalípticos. A la consigna histórica “dividir para reinar”, América del Sur está respondiendo con unidad y autonomía.

Con inteligencia y decisión política, y no sin dificultades, cada uno de nuestros pueblos está sorteando la abrumadora presión a la que las corporaciones estuvieron hasta ahora tan habituadas, se trate de cúpulas financieras, terratenientes, mediáticas o eclesiásticas. Con la misma decisión, la unión de esos mismos pueblos acaba de dar un valorable paso frente al ancestral acoso del colonialismo: eligiendo la paz frente al señuelo de una posible intervención militar, y la unidad en autonomía, frente al tutelaje histórico de la superpotencia.

De aquí la importancia de que los gobiernos constitucionales del subcontinente hayan encarado con un éxito, al menos ponderable, los retos a la democracia y a la paz en Bolivia, Ecuador, Colombia y Venezuela. Porque en el caso de no sortearlos en términos políticos, es decir, pacíficamente, facilitaría la injerencia militar de potencias extrarregionales. Y eso es lo que algunos factores de poder están buscando, como un renovado instrumento de control y disciplinamiento de sesgo colonial.

Imaginemos cuál sería la situación actual del subcontinente si nuestras economías hubieran quedado atadas a las economías centrales a través del ALCA, en lugar de habernos negado a su constitución en nombre de una política soberana en la cumbre hemisférica de Mar del Plata, en noviembre de 2005.
Imaginemos qué hubiera pasado en la Argentina si en lugar de haberse recuperado los recursos previsionales como herramienta de financiación de políticas públicas, ellos permanecieran aún en manos de los grupos financieros internacionales que acaban de desplomarse.

Son estos caminos de autonomía política los que representan un impulso para afrontar con esperanza y con soberanía los desafíos de la etapa. No ya sólo por los parlamentos, sino básicamente por nuestros pueblos. O, más bien, llenando de pueblo a nuestros parlamentos.

Para continuar en defensa de la riqueza de este momento sudamericano, tomemos el ejemplo de algunas instituciones impulsadas por la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), como el Banco del Sur, la coordinación de políticas monetarias y cambiarias, la integración energética, el Consejo de Defensa Regional que tiene como principal “hipótesis de conflicto” la preservación de nuestro patrimonio ambiental.

El Banco del Sur, al cual acaba de adherir por ley la Argentina, expresa este proceso de autonomía y descolonización. A diferencia de otros momentos, no se trata de un acto voluntarista reducido a expresar nuestro histórico “sueño bolivariano”, sino que forma parte de un conjunto de decisiones políticas, económicas y culturales que le dan consistencia. Consecuentes con su reclamo de cambio en los organismos financieros multilaterales como el FMI y el Banco Mundial, los países de la Unasur han organizado el Banco del Sur bajo tres parámetros tan novedosos como democratizadores. La integración de capital será directamente proporcional a la riqueza del aportante; el acceso al crédito será, en cambio, inversamente proporcional a esa riqueza, y “un país, un voto”, sin tener en cuenta su tamaño.

Las sucesivas posturas de la Unasur para defender los gobiernos populares de Bolivia y Ecuador de sendos intentos de golpe. Para encauzar pacíficamente un grave conflicto, como el que tuvo lugar cuando el ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, violó la soberanía aérea de Ecuador.

Un conjunto de decisiones económicas como el desendeudamiento, la acumulación de reservas, la coordinación de políticas monetarias, el alejamiento progresivo del dólar como moneda central de nuestras transacciones intrazona. En definitiva, un conjunto de decisiones históricas, como el Consejo de Defensa Regional, que en lugar de situar a nuestras fuerzas armadas en el tradicional plano del despliegue de armamentos, las involucra en la protección de nuestros recursos naturales en áreas estratégicas como la Amazonia para la biodiversidad, la zona andina para los minerales, el área del Plata para el agua potable, y el Atlántico para el petróleo. O como el desarrollo de obras de infraestructura para el aprovechamiento de esos mismos recursos para nuestro progreso, en reemplazo de largos siglos de depredación.


Repensar nuestro sistema institucional


América latina está dando pasos históricos en dirección a su autonomía. Ayudan a ello su situación económica y la voluntad política, aun con matices, de la mayoría de sus gobernantes. Por eso no hay que permitir que se instale como problema central la falsa división entre presuntos “institucionalistas prolijos” dignos de todo elogio por los bienpensantes de siempre, como podrían ser Lula o Mujica (o Ricardo Lagos y Michelle Bachelet en su momento), y “populistas anacrónicos” como Chávez y Evo Morales, entre quienes les conviene incluir también a Cristina Kirchner y Correa.

América del Sur afronta una oportunidad inmejorable de ir rompiendo ciertas cadenas históricas de colonialismo, y para ello es necesario pensar, además, en el rediseño de todo nuestro sistema institucional.

Lejos de ser una conclusión cerrada, el debate acerca de los desafíos de la región está abierto. Es importante partir de la base de que provenimos de una sociología muy particular, con una fuerte impronta hispana, pero también indígena, y una marcada influencia de los intereses británicos; y a esa sociología fuertemente impregnada de mestizaje, indigenismo y multiculturalidad, dominada y sojuzgada, se le impuso una religión, se le saquearon grandes riquezas, se le pretendieron arrasar ciudades, costumbres, culturas autóctonas, y se le injertó, hace dos siglos, un sistema de instituciones liberales de origen eurocéntrico y anglosajón.

En nuestros tiempos, los sudamericanos estamos notando que en enormes tramos de nuestra historia esas instituciones liberales intermediaron mucho más a favor de los poderes establecidos que de los sectores populares. El reciente golpe parlamentario del Paraguay patentiza esta reflexión. Y por eso hemos comenzado a repensarlas.

Incluso, en los últimos tiempos, esta interpretación de las instituciones liberales puras también podría resultar válida para algunas sociedades europeas, más desarrolladas, con mayor grado de cohesión social. Casos donde, aun contando con sistemas políticos “estables”, parlamentos activos y partidos consolidados, la mediación institucional no pudo evitar la aplicación de fuertes ajustes sin brindar a los pueblos que los padecen ninguna instancia de consulta, mucho menos de decisión.

En mi opinión, la región debe profundizar las actuales experiencias de inclusión social y multiculturalidad, de cambio de patrón distributivo y de inversión, e inclusive revisar la utilidad o no que le han deparado las instituciones liberales anglosajonas y eurocéntricas. Pero en paz. Los odios y las consecuencias de un enfrentamiento que vaya más allá de lo político pueden ser irreparables por décadas y dilapidar la presente oportunidad.


El golpe institucional en Paraguay

El golpe perpetrado por la corporación política de Paraguay, en connivencia con los grupos de poder oligárquico, fundamentalmente terratenientes, se inscribe en esta disputa de hegemonía regional. Los gobiernos populares del Mercosur y la Unasur suspendieron transitoriamente la participación del Paraguay en esos organismos, hasta que se repare la anomalía institucional. Sin embargo, los Estados Unidos, el Vaticano, el gobierno de derecha español y la Alemania de Angela Merkel fueron los primeros en reconocer al nuevo e ilegítimo gobierno.

En el caso del Mercosur, de fuerte sello comercial, Paraguay se siente desobligado de sus compromisos, y liberado, por lo tanto, no sólo para establecer con los Estados Unidos acuerdos de libre comercio, sino también para permitir la instalación de bases, el ingreso del Comando Sur o de equipamiento militar, además de ejercer una tolerancia mucho mayor respecto de sus operaciones de inteligencia. En estas condiciones, Paraguay se reafirma como un territorio apto para todas las políticas que los Estados Unidos quieran hacer sobre la región. Qué coincidencia, además, que la corporación política que propinó el golpe al presidente Lugo es la misma que venía impidiendo el ingreso de Venezuela al Mercosur.

Por eso, había que responder con una medida política y simbólica muy fuerte y muy autónoma, como fue la incorporación de Venezuela. En estos procesos no se puede andar con medias tintas.

Un cambio significativo en la ecuación política de la integración sudamericana: Venezuela, con todo su potencial energético y político, accede al bloque del Cono Sur y nos conecta a este con el Caribe.

A su vez, los Estados Unidos y los grupos de derecha de la región encuentran en la nueva situación paraguaya el canal de entrada al Cono Sur, la cuña al proceso de integración, que no habían logrado con otros gobiernos afines.

Está demostrado que la vocación de cambio, expresada por los pueblos sudamericanos en la última década, ha permitido el surgimiento de los liderazgos presidenciales con mucha más celeridad que lo que tardan sus sistemas de partidos e instituciones demoliberales en adecuarse a los nuevos paradigmas. Y esto, sumado a las sucesivas intentonas destituyentes que atraviesan nuestros países, no hace más que ratificar la dimensión de la batalla cultural que aún tenemos pendiente.


La consistencia entre Unasur y las políticas domésticas

El camino de la autonomía regional requiere a la vez de medidas domésticas que le den base y sustento.

Durante el mes de junio, la Presidenta de mi país, Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, participó de tres cumbres internacionales –G-20, Comité de Descolonización y Cumbre Ambiental– que fueron la ocasión para vertebrar en los respectivos discursos las sólidas posiciones internacionales con recientes medidas de política doméstica –la regulación del mercado de divisas, la administración del comercio exterior, la recuperación de autoridad monetaria del Banco Central, la recuperación de YPF y el programa de construcción masiva de viviendas–. Nos encontramos con una consistencia notable de la filosofía de un proyecto global que es, entre otras cosas, lo que le ha dado a Cristina Fernández de Kirchner un alto predicamento entre los líderes políticos de la región y del mundo.

Frente a esto, nuestro principal desafío como región es preservar y profundizar nuestra autonomía de criterio y acción. Lo hicimos con la negación del ALCA, la creación de Unasur, el rechazo a los intentos de golpe de Estado, la solución pacífica de nuestros conflictos limítrofes, la defensa de nuestros recursos naturales, la integración energética, la coordinación de políticas macroeconómicas y el proceso de desdolarización regional.

El hecho de ser contemporáneos de una etapa como la que vive América latina nos tienta, a primera vista, a perder la perspectiva de su dimensión histórica. No perdamos dicha perspectiva, defendamos este presente, para que los derechos ciudadanos que derivan de él, transformen estas construcciones en irreversibles.



* Diputado Nacional, Nuevo Encuentro. Miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores y Parlamentario del Mercosur

Nota publicada en la Revista “Voces del Fénix” Nº 19, octubre 2012


[Carlos Raimundi]

Creada Cámara de Empresarios del Mercosur en Táchira Venezuela

    
9/11/2012  |  Se acelera la aprobación del acuerdo petroindustrial argentino-venezolano
Nueva cámara de empresarios e industriales del Mercosur venezolana 

En la primera semana de octubre quedó instalada la Cámara de Empresarios e Industriales del Mercado Común del Sur (Mercosur) capítulo Táchira, organización que ofrecerá herramientas y asesoría a los productores de la entidad para establecer relaciones comerciales con el bloque del Cono Sur.


 
 
En el acto de conformación estuvieron presentes la ministra para el Comercio, Edmée Betancourt, y el presidente de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), Manuel Barroso, quienes se mostraron satisfechos con la iniciativa y escucharon las propuestas de empresarios de diferentes sectores productivos del estado.

Betancourt indicó que el ingreso de Venezuela al Mercosur es uno de los logros más importantes en los últimos tiempos, ya que la solicitud en el protocolo de adhesión data de julio de 2006.

"Actualmente, unos 300 empresarios del país están comercializando sus productos al exterior, y seguimos evaluando las posibilidades de enviar productos como hierro, aluminio, acero, fertilizantes y plástico. El ingreso al Mercosur representa un enorme beneficio, porque pertenecemos a la quinta economía en bloque comercial del mundo", explicó.

Por su parte, el presidente de Cadivi, Manuel Barroso, resaltó que la institución será la encargada de garantizar a los empresarios la disponibilidad de divisas para que puedan adquirir insumos y herramientas necesarias que les permitan mantener una buena producción.

El presidente de la Cámara, capítulo Táchira, Lenis Ramos, destacó que la organización cuenta con dos sedes: una en Caracas y ahora la recién conformada en la entidad andina.

"Hasta el momento contamos con 250 empresarios registrados, proceso que se extenderá hasta el 31 de octubre. Después se llevará a cabo una asamblea por cada sector productivo y posteriormente se dictará un taller sobre el ingreso al Mercosur", precisó.

Ramos añadió que se espera proyectar, en primer lugar, los sectores alimenticio y construcción, para luego concentrarse en áreas como manufactura y metalmecánica, campos fuertes en lo referente a producción regional. AVN

Por su parte, aproximadamente mil industrias, que se traducen en 250 mil puestos de trabajo, tienen posibilidad de ser establecidas gracias a la incorporación de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur), señaló Miguel Pérez Abad, presidente de Fedeindustria.


Adopción de nomenclatura

La ministra de Comercio, Edmee Betancourt, señaló que para el 31 de diciembre de 2012, Venezuela debe tener un gran avance en cuanto a la adopción de la nomenclatura del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), grupo al que el país se unió formalmente en julio pasado.

Betancourt recordó que Venezuela cuenta con más de 7 mil códigos arancelarios acordes con la Comunidad Andina Naciones (CAN), grupo del que Caracas se separó en 2011.

En entrevista transmitida por el programa El Mundo Economía y Negocios en el canal privado Globovisión, la ministra explicó que actualmente trabajan en la adecuación de esos códigos con los 10.031 que existen en el MERCOSUR, según AVN.

Este tema de la nomenclatura es abordado por una de las seis mesas de trabajo constituidas para impulsar la incorporación plena de Venezuela al bloque suramericano.

Las otras mesas tienen que ver con: el acervo normativo, el fortalecimiento productivo, el arancel externo común, relaciones exteriores e instituciones del grupo, incluyendo el fondo existente para equilibrar las asimetrías de los países miembros.

En cuanto al arancel externo común, la Ministra indicó que la adecuación implicará un proceso más largo y recordó que el país tiene cuatro años para concluir este procedimiento.

"En la práctica, coincidimos sólo en un 5%. Hemos trabajado, pero para eso quizás tardemos más porque no es una situación sencilla", señaló.

Betancourt además comentó que los aspectos vinculados con el fortalecimiento productivo es trabajado por Venezuela de manera bilateral, en particular con Argentina y Brasil, países con los cuales se ha discutido sobre el manejo de cada producto y un posible establecimiento de cadenas productivas de provecho mutuo.

Informó además, que del 6 al 8 de noviembre se está produciendo una reunión en Brasilia para abordar el arancel externo común, las nomenclaturas y el fortalecimiento de la producción.

Por otro lado, la titular del despacho de Comercio instó a los empresarios nacionales a desprenderse de temores por la incorporación del país al bloque suramericano, que hasta diciembre de 2011 comerció unos 600 mil millones de dólares. Hoy, con la inserción venezolana, MERCOSUR es la quinta economía del mundo.


Aceleración de nomenclaturas e inversiones brasileras

Por su lado, en declaraciones a la prensa del 2 de noviembre, el presidente Hugo Chávez informó que
antes de que se produzca la Cumbre de presidentes del MERCOSUR, prevista para el 7 de diciembre próximo, será definido el arancel común externo para las negociaciones venezolanas con el resto de los países miembros.

El mandatario hizo el anuncio tras sostener una reunión con el canciller de Brasil, Antonio Patriota, quien fungió también como vocero de la nación que ejerce este año la presidencia pro témpore de MERCOSUR.

"Es tiempo de aceleración, para la fecha (7 de diciembre), debemos haber concluido el trabajo de las nomenclaturas para la activación a un nivel superior del comercio, las inversiones, importaciones y exportaciones, el desarrollo de nuestros países: Argentina, Uruguay, Brasil y Venezuela", detalló el Presidente al tiempo que confirmó su asistencia a la Cumbre de MERCOSUR que se realizará en Brasilia.

De la misma manera, el mandatario anunció el arribo al país el 12 y 13 de noviembre de una delegación del Banco Económico y Social de Brasil con el fin de iniciar trabajos conjuntos con el Bandes venezolano.

Indicó que este mismo mes el gobierno recibirá al intendente de la zona franca de Manaos, para conformar acuerdos sobre las importaciones y exportaciones brasileras y venezolanas en esta zona franca. "Viejo sueño nuestro este de la integración del Amazonas con el Orinoco", expresó Chávez según AVN.

El Presidente sostuvo que Venezuela tiene un "gigantesco potencial de crecimiento económico" que será impulsado con su ingreso al MERCOSUR. "Venezuela va a requerir mayores inversiones para el fortalecimiento del área petroquímica por ejemplo, eso le interesa a Brasil porque es un gran importador de productos petroquímicos sobre todo fertilizantes, nosotros somos exportadores de fertilizantes pero tenemos un potencial gigantesco".

Sobre la forma en la que ha crecido la economía nacional el Presidente habló del incremento del Producto Interno Bruto durante su gestión. "Es matemática elemental, cuando iniciamos el primer gobierno el Producto Interno Bruto del país tenía apenas 90 mil millones de dólares, este año son 300 mil millones de dólares y eso que hemos pasado sabotaje económico y petrolero, además de heredar el modelo económico dependiente del Pacto de Punto Fijo y el neoliberalismo salvaje que había echado a la borda las riquezas de Venezuela".


Se acelera la aprobación del acuerdo petroindustrial argentino-venezolano

Caracas, 8 de noviembre.- Fue aprobado en primera discusión el proyecto de ley aprobatoria para el Acuerdo de Cooperación para el Desarrollo del Sector Petroindustrial entre Venezuela y Argentina.

El convenio tiene antecedentes en el Acuerdo de Cooperación Energética que se firmó en el año 2000, el Convenio de Cooperación Integral firmado en 2004 y el Acuerdo de Cooperación para el Desarrollo Tecnológico firmado en 2007, explicó Jesús Cepeda, diputado del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

A través de este acuerdo se fomentará la transferencia tecnológica entre ambas naciones y se facilitará las alianzas estratégicas para la creación de empresas mixtas y conglomerados industriales.

El proyecto fue remitido a la Comisión Permanente de Política Exterior, Soberanía e Integración, que se encargará de elaborar el informe para su segunda discusión.


Banco del Sur

En otro orden, pasadas las elecciones venezolanas, se reactiva la idea de impulsar el Banco del Sur. El Ministerio de Hacienda de Brasil informó que el Banco del Sur (BS), integrado por los países de la región, posiblemente comenzará a funcionar en 2013 y considera que facilitará la integración económica sudamericana y beneficiará a Argentina ante los problemas que ese país enfrenta para obtener financiamiento en la banca internacional.

La reunión de ministros de Economía sudamericanos de julio pasado no llegó a un acuerdo sobre varios aspectos del BS pero Brasil apuesta a que se den las puntadas finales "a comienzos del año que viene" declaró el secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda, Carlos Márcio Cozendey.

Otro factor que causó un impasse en las tratativas para la fundación del BS, al cual Brasil, Argentina y Venezuela deben aportar un capital inicial de 2.000 millones de dólares, fueron las elecciones de octubre pasado en Venezuela.

Tras la reelección del presidente Hugo Chávez éste autorizó que la sede del BS funcione en Caracas y "ya se están montando los escritorios y comprando los muebles" señaló Cozendey en una entrevista publicada este jueves.

El funcionario señaló a ANSA que Argentina y Venezuela "tienen problemas en el acceso al mercado financiero internacional" por lo que los gobiernos de los presidentes Chávez y Cristina Fernández de Kirchner "tienen interés en continuar" las conversaciones para su creación en 2013.


[mercosurabc]